Sentada en la mecedora frente al fuego, leo y releo la enigmática frase que he recibido en un sobre sin remite:
“Hoy es siempre todavía como dijo Machado y aún puede suceder la paz que ha de llegar”.
No sé quién la ha escrito ni que me quieren decir con ella. Busco y rebusco en mi memoria intentando asociarla a algún episodio de mi pasado, pero es en vano. Machado es uno de mis poetas favoritos, el segundo en mis preferencias sólo por detrás de García Lorca. Se habla mucho ahora en los libros de autoayuda, en los cursos de mindfulness, en diversas terapias de la importancia del “aquí” y del “ahora”. Palabrería, nada comparable a su verso: “Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora”.
Pongo la radio, las palabras mas repetidas son confrontación, conflicto, enfrentamiento, desavenencia, agresión, insulto, ofensa. Entre ellas se cuela de vez en cuando un vocablo pequeñito, de sólo tres letras: “paz”. Pero ¿qué es la paz? ¿qué es eso que el emisor de la frase espera que llegue? ¿Es, simplemente, la ausencia de guerra? ¿Es algo más?, ¿tal vez el proceso de realización de la justicia a todos los niveles de las relaciones humanas?
Un concepto más complicado de lo que parece a primera vista, frágil, en permanente construcción, que nunca debe darse por garantizado, que debemos cuidar con mimo cuando lo disfrutamos en una de esas treguas que da la vida de vez en cuando.
Voy a la cocina y me preparo un té de jengibre. Mientras reposa suena el timbre. Abro. Un joven no muy alto, con barba, vistiendo vaqueros y un suéter de rayas me sonríe y me ofrece hacerme socia de Amnistía Internacional. Soy incapaz de decir que no a pesar de que ya soy socia de varias ONG’s. Relleno el formulario con mis datos. El chico lo recoge y me dice para despedirse:
-Se lo agradezco de veras. Es muy duro conseguir nuevas colaboraciones. La gente es muy poco solidaria, o tal vez, todos tienen sus propios problemas. Pero su sobrina me ha insistido en que lo intentara con usted. Me ha dicho “Estoy segura que mi tía es incapaz de negarse a contribuir a la causa de la armonía y la paz mundial”
Ahora está todo claro. ¡Caramba con mi sobrina! Lo único que me fastidia de todo este asunto es ser una persona tan predecible.