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Bienvenidos a este blog. Espero que disfrutéis de la lectura de los relatos tanto como yo he disfrutado escribiéndolos.

miércoles, 6 de agosto de 2025

LA LÍNEA IDEAL

A decir de todo el mundo su padre era una persona extremadamente culta, siempre rodeado de libros. Toda la casa era una enorme biblioteca. Su especialidad era la literatura fantástica y los cuentos. Quizá por ello había decidido que el nombre de sus hijos iba a ser un homenaje a una de sus obras favoritas, Las mil y una noches.

 Sherezade, la mayor, soportaba el nombre con resignación, aunque siempre se quejaba de que no tenía diminutivo posible. Ya tenía doce años y se había vuelto muy presumida. Llevaba una melena larga que se planchaba de vez en cuando y que movía con un gesto muy estudiado.

Simbad, de diez, andaba últimamente muy desconsolado porque en un viaje a Madrid había perdido su barco teledirigido en el estanque del Retiro. Lo había mandado al centro del lago donde había chocado con una barca de las grandes y se había hundido sin remedio. Para los próximos Reyes se iba a pedir un dron.

Respecto a Aladino, el pequeño, los tenía a todos fritos. Su tía le había regalado un juego de bingo infantil y estaba todo el día cantando línea. Ante las protestas de su cuñado, la señora prometió que no iba a ocurrir más, el próximo regalo iba a ser una batería, a ver si desarrollaba su indudable talento musical.

Con vistas a la celebración de la fiesta de Navidad, en el colegio se les ocurrió la gran idea de juntar a los tres hermanos para cantar y bailar una exitosa canción de Bollywood. Los chicos ensayaron concienzudamente e interpretaron el número con gran eficacia consiguiendo aplausos de todos los asistentes. Con lágrimas en los ojos, el padre miró a su esposa.

¡Son maravillosos! ¿Qué te parecería un pequeño Alí Babá para completar el cuarteto?

La mujer palideció y repuso con firmeza:

―No cariño, ya tenemos tres tesoros. No sea que empecemos de nuevo con Alí Babá y no paremos hasta llegar a los cuarenta ladrones. 

SUERTE

                ¡Cuánto tiempo ha pasado! ¡Cuarenta y cinco años ya! Bueno, un poco menos, faltan unos meses para que se cumplan, pero, ¿Qué...