En la parada de Sainz de Varanda, 35 y 42 comentan:
― ¿Qué tal vas 35? Debes pasarlo mal con este calor. Al fin
y al cabo, un autobús oruga es más lento.
―No creas 42. Los conductores son muy hábiles y apenas se
percibe la diferencia.
―Por cierto ¿Has oído lo que cuentan del Turístico diurno?
―Si, que es un creído. Se piensa que como presta servicio a los
turistas pertenece a una clase aristocrática especial. ¡Total por una vueltecica
que da por el centro y sus monumentos!
― ¡Bah! Ni caso. Ni siquiera es híbrido.
― ¡No fastidies! ¡Tan alto, tan orondo y tan anticuado!
― ¡Ya ves! En cambio, nuestros compañeros Ci1 y Ci2 están a
la última.
― ¡Natural! Con el tute que llevan
― ¿Has oído lo del autobús ese de Barcelona que se ha
convertido en estrella?
― ¿Qué me dices?
―Si, sí. El 47. Han hecho una película con el de
protagonista.
―Ya era hora de que alguien nos homenajee un poco que
prestamos un gran servicio. Será un autobús de última generación, ya sabemos lo
que es el cine, sólo son protagonistas jovenzanos atractivos.
―Pues no. Parece que es de los antiguos y con años de
servicio. Eso sí, una calidad de fabricación excepcional. ¡Como nosotros!
―Pues me alegro por el colega. A ver cuando tienen un
detalle así por estos lares.
―Tengo que salir ya ¡hasta luego!
―Yo arrancaré dentro de dos minutos ¡Nos vemos!