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Bienvenidos a este blog. Espero que disfrutéis de la lectura de los relatos tanto como yo he disfrutado escribiéndolos.

sábado, 13 de junio de 2026

MAKE LOVE NO WAR

 

NARRADOR―Sentada y clasificando hierbas una; de pie, pintando en la pared, la segunda: Mujer curandera y Mujer pintora, hablan.

Mujer Curandera―Hermosas imágenes las que estás pintando en esta cueva, compañera. Todo el que se aloje en ella verá algo de nuestra vida.

Mujer Pintora― ¿Has visto a Hombre Cuatro? Cada día está menos en la cueva, ni siquiera viene a cazar con nosotros. Llega cuando casi ha oscurecido, se sienta al lado del fuego y no mira a nadie.

Mujer Curandera―No, no lo he visto. Tienes razón, cada vez se aparta más del clan, pero creo conocer la razón.

Mujer Pintora― ¿Cuál es?

Mujer Curandera―Se ha encaprichado de una hembra del grupo ese que acampa al raso en el valle, cerca del río. Sapiens creo que se llaman.

Mujer Pintora―Pero son distintos de nosotros; no son de nuestra especie. Parecen débiles y además son feos, muy feos; sobre todo las mujeres, estrechas de hombros, con esas narices pequeñas. No creo que puedan olfatear nada con ellas.

Mujer Curandera―Tal vez, pero nosotros somos pocos, su grupo es más grande y Hombre Cuatro se siente atraído por ellos. Eso sí, no creo que lo admitan, como mucho se podrá aparear con alguna hembra, pero los machos pronto lo echaran.

Mujer Pintora―Seguro. Son agresivos a pesar de su aspecto más débil y es evidente que no les gustamos, como a nosotros no nos gustan ellos. ¡Extraño afán el de Hombre Cuatro! Acabará mal. Ninguno de esos finolis le habría ayudado a sobrevivir tras el ataque del mamut que lo dejó malherido. En cambio, nosotros alejamos al animal enfurecido y lo cuidamos. Tú misma, con tu conocimiento de las hierbas y sus propiedades, le salvaste la vida.

Mujer Curandera― Pronto lo ha olvidado. En cuanto una de esas flacas le ha mirado con ojos tiernos ha abandonado a todas las mujeres del clan ¡Mira! Por ahí viene. ¡Menudo chichón lleva en la cabeza! Sin embargo, sonríe, parece muy contento. Creo que ha conseguido su objetivo y ha sido también golpeado por ello. Sangra una barbaridad, no sé si conseguiré salvarlo.

Mujer Pintora―Si la hembra sapiens tiene alguna cría tras este encuentro, espero que haya heredado algo de Hombre Cuatro, al menos su frente estrecha y las preciosas cejas, el torso ancho, la fuerza.

Mujer Curandera― ¡Desde luego! He visto a los retoños de ese asentamiento. Tienen el cuello largo y apenas se sostienen al nacer. Esos enclenques de sapiens es imposible que sobrevivan. Seguro que se extinguen en apenas unos años.

 

NARRADOR―Pasaron los años. Cuarenta mil más o menos. Un día los seres humanos se levantaron. Conectaron uno cualquiera de los aparatos con los que se comunicaban e informaban. Sus ojos se abrieron y sus cejas se alzaron ante una sorprendente noticia:

 Una nueva teoría acerca de los misteriosos neandertales. Un análisis de la Universidad de Pensilvania revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens. Otros especialistas, en cambio, opinan que son ideas preconcebidas sacadas de los libros del Clan del Oso Cavernario. En cualquier caso, contra lo que pensábamos hasta ahora, parece que hacían el amor mucho más que la guerra”.

MAKE LOVE NO WAR

  NARRADOR―Sentada y clasificando hierbas una; de pie, pintando en la pared, la segunda: Mujer curandera y Mujer pintora, hablan. Mujer Cu...