Bienvenida

Bienvenidos a este blog. Espero que disfrutéis de la lectura de los relatos tanto como yo he disfrutado escribiéndolos.

jueves, 6 de junio de 2024

SIESTA

 

              El clip le dijo a la pinza:

              ―Malos tiempos corren para mi. Antes me usaban para sujetar las diferentes páginas de un documento, pero ahora prefieren las grapas. Comentan que no se enganchan los documentos entre sí y que la unión es más segura.

              Respondió la pinza:

              ―A mi me utilizaban para agrupar los documentos del mismo tipo pero no se que ocurre que hace tiempo que estoy olvidada al fondo del cajón. ¿Tal vez no reciben ya correspondencia? Estoy muy inquieta, me estoy poniendo herrumbrosa y fea. Como esto siga así no sé cual va a ser mi final.

              La goma intervino en la conversación:

              ―Os veo poco informados. Ninguno de nosotros tiene ya futuro. Antes, mi amigo el lápiz y yo éramos imprescindibles por la facilidad para cambiar y corregir escritos u operaciones matemáticas sobre el papel. Pero eso ya pasó porque lo que daba razón a nuestra existencia era el uso de ese gran compañero al que no le prestábamos gran atención, siempre distante en sus cuadernos y paquetes de folios, el papel. Se está extinguiendo, dentro de poco será una rareza. Todo es ya digital, las carpetas que agrupan varios documentos, los documentos, que se componen de varias páginas. Las correcciones son inmediatas y sencillas sobre la pantalla, si el error es muy obvio, el propio programa lo corrige.

              La pinza y el clip respondieron al unísono:

              ―¡No puede ser, hemos trabajado muy duro durante siglos!

              ―También lo hicieron los pergaminos, las tablillas de cera y las estelas de piedra, pero eso no impidió su final.

              ―¡Que va a ser de nosotros!

              ―Piezas de museo, amigos míos. Recuerdos de algún anciano en una caja junto a viejas fotos y pequeños tesoros de infancia. Pero no desesperéis, me ha contado un recibo de la luz bien informado que un día de estos habrá un gran apagón y sólo sobrevivirán los que sepan utilizar los métodos ancestrales de supervivencia y comunicación. Esa será nuestra oportunidad de volver a la vida activa. Paciencia.

              El clip y la pinza se miraron con cierta tristeza. Ella sugirió: ¿Qué tal una siestecilla mientras tanto? Y los tres de acuerdo se juntaron en una esquina del cajón y se echaron a dormir.

SUERTE

                ¡Cuánto tiempo ha pasado! ¡Cuarenta y cinco años ya! Bueno, un poco menos, faltan unos meses para que se cumplan, pero, ¿Qué...