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Bienvenidos a este blog. Espero que disfrutéis de la lectura de los relatos tanto como yo he disfrutado escribiéndolos.

martes, 30 de abril de 2024

¿ES POSIBLE CAMBIAR?

 

 

              ¡Eres muy malo! ¡Nunca vas a cambiar! La ira de mi hermana estaba justificada: le había descoyuntado la barbie intentando ver como estaban encajadas las extremidades. Mera curiosidad, no entendía porque le sentaba tan mal.

              ¡Pero que calamidad! ¡Siempre todo revuelto! ¿Es que nunca vas a cambiar? No esperes que yo te recoja nada. ¡Me tienes harta! Los motivos de la ira de mi madre están claros, no hace falta entrar en detalles.

              ¡Pero te quieres callar! ¡No conozco a nadie con un hijo más contestón que tú! Desde pequeño siempre igual. ¡Y no cambias! Esa era la letanía de mi padre, un día sí y otro también.

              Martínez, mal lo veo. Como siga así le van a quedar unas cuantas asignaturas para septiembre. ¡Cambie usted y aplíquese! ¡No ve que es por su bien! ¡Cambie, cambie! La tenacidad del padre Ramiro en conseguir que cambiara era sólo superada por mi reticencia a hacerlo.

              Y aquí estoy, en el departamento que he solicitado, en el trabajo que, sin duda, es el más adecuado para mí, el mostrador de cambio de moneda y divisa del banco. He hecho lo que he podido. Espero que, al fin, estén todos contentos. Todo el día estoy cambiando.

SUERTE

                ¡Cuánto tiempo ha pasado! ¡Cuarenta y cinco años ya! Bueno, un poco menos, faltan unos meses para que se cumplan, pero, ¿Qué...