Bienvenida

Bienvenidos a este blog. Espero que disfrutéis de la lectura de los relatos tanto como yo he disfrutado escribiéndolos.

sábado, 30 de marzo de 2024

UN MONÓLOGO INTERIOR

 

              ¡Vaya calor que hace! Y yo aquí asándome. El bien tranquilo estará, y eso que siempre está diciendo que tiene un trabajo muy sacrificado, pero ya, ya, sacrificado, me río yo, todo el día por ahí conduciendo, sí, pero como si no supiera lo que le gusta ir subido ahí en la cabina bien arriba, que se cree que está en un trono, o mejor, en un tanque que todo el mundo se tiene que apartar a su paso. Además, que para cuando quiere, que él no lo dice, pero demasiado que lo sé, que en esas gasolineras en todas hay un puticlub y uso debe hacer porque traer dinero trae, pero menos que el de la Joaquina la vecina del primero segunda y eso me mi Ramón hace rutas más largas y lleva mejor camión. Y es que me lo conozco, que desde novios me di cuenta de que había que atarlo corto, pero claro, con el oficio que tiene, difícil. A mí si que no hay que atarme ni nada, que con sacar adelante a los chicos ya tengo bastante. Menos mal que en eso tengo suerte que bien majos que son los críos. Se parecen a mí, claro, que del mastuerzo de su padre poco tienen. Mañana llega de llevar una carga a Galicia. Iré a buscarlo, ya le he preguntado a su jefe más o menos a que hora se le espera, que el muy sinvergüenza es capaz de quedarse la mitad del sobre y gastárselo en pilinguis. Ya me lo dijo mi hermana: “Mírate a ver, mírate a ver que este Ramón es un elemento”. Pero claro, como tiene esa labia y esos ojazos, pues ahí cayó una como una tonta. ¡En fin!

SUERTE

                ¡Cuánto tiempo ha pasado! ¡Cuarenta y cinco años ya! Bueno, un poco menos, faltan unos meses para que se cumplan, pero, ¿Qué...